Enresa ha avanzado en dos proyectos clave para ampliar la capacidad del almacén de residuos radiactivos de El Cabril, con permisos ya tramitados y un calendario que sitúa el inicio de obras en 2027. Estas iniciativas, que buscan garantizar el tratamiento y almacenamiento seguro de residuos en la próxima década, afectan tanto a la planificación nacional de seguridad radiológica como a la operativa local del centro.
El primer proyecto, conocido como Plataforma Sureste, se plantea como la principal ampliación para residuos de baja y media actividad (RBMA). El diseño contempla la construcción de 27 nuevas celdas de almacenamiento, y un presupuesto inicial de 138 millones de euros asignados a las primeras 12 unidades. Enresa explica que la ejecución será escalonada y condicionada por las necesidades operativas del propio centro.
La Plataforma Sureste figura como una prioridad dentro del Plan de Actuación 2026-2028 de la empresa pública. Además, ya ha superado los trámites ambientales y regulatorios fundamentales: declaración de impacto ambiental, informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear y autorización del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Con ese marco administrativo, se contempla comenzar las obras en 2027 y poner la infraestructura en servicio en 2031.
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En paralelo, Enresa impulsa la construcción de la llamada celda 31, destinada a residuos de muy baja actividad (RBBA). Este equipamiento forma parte del paquete de nuevas infraestructuras diseñadas para diversificar y aumentar la capacidad de almacenamiento del centro.
El expediente de la celda 31 arrancó en 2021 y ha ido cumpliendo fases clave del proceso de autorización: declaración de impacto ambiental en febrero de 2024, dictamen favorable del regulador en diciembre de 2024 y autorización ministerial en enero de 2025. Según el cronograma conocido, la obra podría iniciarse en 2027 y entrar en operación en 2030.
Ambos proyectos refuerzan la respuesta técnica del sistema español para gestionar residuos radiactivos a largo plazo y buscan evitar cuellos de botella en un servicio público considerado esencial para la seguridad radiológica del país.
| Proyecto | Tipo de residuos | Presupuesto inicial | Aprobaciones clave | Inicio previsto | Puesta en servicio |
|---|---|---|---|---|---|
| Plataforma Sureste | RBMA (baja y media actividad) | 138 M€ (primeras 12 celdas) | Declaración de impacto ambiental; informe favorable del CSN; autorización ministerial | 2027 (previsto) | 2031 (objetivo) |
| Celda 31 | RBBA (muy baja actividad) | No especificado públicamente | EIA (feb 2024); informe favorable CSN (dic 2024); autorización ministerial (ene 2025) | 2027 (posible) | 2030 (previsto) |
Qué significa esto ahora:
- Mayor capacidad de almacenamiento y continuidad operativa para el sistema nacional de gestión de residuos radiactivos.
- Avance en los trámites regulatorios que reduce incertidumbres legales y ambientales.
- Calendario definido que sitúa los hitos clave en los próximos cuatro a cinco años, lo que permitirá un seguimiento público y técnico más claro.
Perspectiva: los permisos ya obtenidos son un paso relevante, pero la materialización completa dependerá de la ejecución presupuestaria, la planificación operativa y el seguimiento regulatorio durante la fase de obras. Para la ciudadanía y las administraciones locales, los próximos hitos a vigilar son el inicio de las obras en 2027 y la supervisión ambiental y de seguridad durante la construcción.
En resumen, Enresa avanza en la modernización de El Cabril con dos proyectos complementarios que, si se ejecutan según lo previsto, ampliarán la capacidad del centro y consolidarán su papel dentro de la política de seguridad radiológica española en la próxima década.












