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El Valencia CF encadena más de un mes sin movimientos en el mercado tras cerrar el fichaje del japonés Ryunosuke Sato el 7 de julio. Con el arranque de LaLiga a la vuelta de la esquina, esa inacción añade presión sobre una plantilla que debía reforzarse para volver a pelear por Europa.
La operación frustrada por Thomas Meunier actuó como punto de inflexión: el club había puesto el foco en el lateral derecho como prioridad inmediata y, desde entonces, no ha concretado nuevas altas. A día de hoy la necesidad en el flanco derecho del defensa persiste y condiciona otras decisiones deportivas y tácticas.
El tapón en el lateral
La búsqueda de una solución para la posición de lateral ha monopolizado la agenda de la dirección deportiva. Esa concentración de recursos y tiempo ha dejado en segundo plano otras carencias importantes, sobre todo en las bandas y en la amplitud ofensiva.
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En paralelo, la mejora en la situación financiera del club —tras recibir el visto bueno del propietario para convertir parte de la deuda en capital— amplió las opciones en el mercado. Esa situación ha permitido pasar de alternativas más económicas a objetivos de mayor nivel, pero hasta ahora sin concreción.
Negociación por Arnau
El nombre que domina las conversaciones internas es Arnau. El futbolista ya habría alcanzado un acuerdo personal con el Valencia, pero el escollo sigue siendo el club vendedor: el Girona reclama una cifra cercana a los ocho millones, combinando fijo y variables, y la negociación sigue abierta.
Si se alcanza un pacto, aliviaría de inmediato la carencia en la banda derecha; si no, el club tendría que improvisar soluciones tácticas para el inicio de la competición.
Con la lesión de Luis Rioja, la alternativa exterior queda reducida: solo queda Sato como opción de banda, lo que obliga a contemplar un esquema con tres centrales y carrileros o a utilizar a jugadores fuera de su posición habitual, como Jesús Vázquez actuando a pierna cambiada.
- Impacto táctico: riesgo de perder amplitud y uno contra uno en las bandas.
- Riesgo competitivo: plantel más corto para afrontar Liga y posibles competiciones europeas.
- Plazo corto: queda menos de una semana para el inicio del campeonato, reduciendo el margen de maniobra.
- Opciones financieras: la capitalización de deuda abre puertas, pero no garantiza acuerdos rápidos.
En las próximas jornadas se decidirá si el Valencia acelera para cerrar al menos un lateral y un extremo o si opta por retocar el esquema defensivo mientras sigue negociando. La decisión tendrá consecuencias directas en la preparación del equipo y en sus opciones en el tramo inicial de la temporada.
Información: Superdeporte












