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Un proveedor de Mercadona ha desatado un nuevo debate en redes sociales sobre el peso real de los productos envasados. Las imágenes compartidas desde la fábrica muestran el proceso de elaboración y el pesado de artículos como la lasaña de pollo y la conocida “burger meat”, y plantean dudas que hoy afectan a la confianza del consumidor.
Familia Martínez, la empresa que fabrica algunos productos de la marca Hacendado, publicó vídeos en TikTok que ya superan el millón de visualizaciones; uno de ellos sobre la lasaña acumula más de 1,2 millones de reproducciones y otro sobre la burger meat roza los dos millones. Las grabaciones ponen el foco en la producción—desde el arranque de maquinaria hasta el control de las bandejas—y han generado preguntas sobre si el peso declarado en los envases se corresponde con la realidad.
La queja que repite en los foros
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Entre los comentarios más frecuentes aparece la sospecha de que un paquete anunciado como 1 kg pesa, en la práctica, menos. Un usuario formuló exactamente esa acusación a partir de los vídeos. La respuesta de la compañía fue ir al detalle: mostrar en cámara cómo se efectúa el pesaje de cada producto y explicar los controles que se aplican.
En el clip, un trabajador señala una báscula que, según la grabación, está calibrada con alta precisión y rechaza cualquier unidad que quede por debajo del peso exigido. También demuestran la tara: primero pesan una bandeja vacía, la taran y a continuación comparan con una bandeja procedente de la línea de envasado para verificar que el contenido coincide con lo indicado en la etiqueta.
Lo que dice Mercadona y qué implicaciones tiene
Mercadona ya ha respondido en anteriores ocasiones a acusaciones similares recordando que existe una normativa rígida sobre el etiquetado y el pesaje de alimentos. La compañía recomienda usar las balanzas de tienda certificadas para comprobar el peso de compra y recuerda que las autoridades competentes inspeccionan periódicamente estos controles.
Ese punto es relevante hoy porque las dudas propagadas en redes pueden erosionar la percepción de seguridad alimentaria. Cuando un vídeo viral sugiere irregularidades en el peso, se activa la desconfianza colectiva aunque, en muchos casos, los controles oficiales ya estén en marcha.
Expertos: margen de tolerancia y calibraciones externas
El doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos Miguel Ángel Lurueña ha criticado varias publicaciones que cuestionan el peso de productos envasados. Sus observaciones recuerdan dos ideas clave: primero, que en la industria existen márgenes de tolerancia fijados por normativa; segundo, que las básculas industriales se calibran de forma periódica y son sometidas a verificaciones por organismos independientes.
Como ejemplo orientativo, Lurueña ha explicado que un envase anunciado como 1 kg puede admitir una mínima desviación hacia abajo —por ejemplo, hasta 985 gramos—sin que ello suponga un incumplimiento automático de la normativa, debido a las tolerancias establecidas para procesos de envasado masivo.
- Qué vieron los usuarios: imágenes del proceso productivo y del pesaje en fábrica.
- Qué mostró el proveedor: báscula calibrada y comprobación de la tara de las bandejas.
- Qué dicen los controles oficiales: balanzas comerciales certificadas y auditorías externas.
- Consecuencia práctica: la sospecha en redes puede requerir inspecciones que aclaren el cumplimiento normativo.
No todas las balanzas domésticas ofrecen la misma fiabilidad que los instrumentos industriales; por eso, según especialistas, es más probable encontrar errores en una balanza de cocina que en los equipos utilizados por fábricas o comercios regulados.
En definitiva, las imágenes que circulan en TikTok han reabierto un debate sobre transparencia y control en el etiquetado de alimentos. Para los consumidores, el asunto cobra importancia inmediata: se trata de garantías sobre lo que se compra y paga, y sobre la eficacia de los mecanismos de supervisión que protegen al comprador.











