Mostrar resumen Ocultar resumen
El repunte de tensiones en Oriente Medio ya se está sintiendo en las granjas españolas: un aumento reciente en los costes de la energía y el transporte ha disparado el precio del pienso y amenaza la continuidad de explotaciones familiares. En Candelaria, una explotación avícola con más de seis décadas de actividad vive una presión económica que puede traducirse en menos oferta local y huevos más caros en el mercado.
El problema nace lejos, pero sus efectos llegan rápido a lo cotidiano: desde el coste por tonelada de alimento animal hasta la factura del combustible para repartir la producción. La responsable de la granja, María José Marrero, describe la situación como «complicada» y admite que cada subida erosiona márgenes ya estrechos.
Cómo se traduce la subida en números
Baliza V-16 y conos conectados reciben empujón de la DGT: 2.500 activaciones diarias y dudas
Real Club Priego sorprende en Europa: pone al tenis de mesa español en el mapa
En apenas semanas el precio del pienso recibió dos incrementos sucesivos, vinculados al encarecimiento de la energía y al alza en los costes de transporte. En esta explotación, que consume unas 60 toneladas de alimento al mes, el impacto es directo y cuantioso.
| Concepto | Magnitud |
|---|---|
| Antigüedad de la explotación | 62 años |
| Animales | 20.000 gallinas |
| Consumo de pienso | ≈ 60 toneladas/mes |
| Subidas registradas | +15 € / t y +12 € / t |
| Incremento mensual estimado | ≈ 1.620 € |
| Producción | 16.000 huevos diarios (~500.000/mes) |
Además del pienso, la explotación afronta costes añadidos en electricidad para las naves y en diésel para la logística. Esos conceptos no siempre se actualizan al mismo ritmo que los precios al consumidor, por lo que la rentabilidad se reduce.
Presión sobre el precio del huevo y la demanda
La granja abastece a gran parte de Tenerife con una producción que ronda el medio millón de unidades al mes. Sin embargo, el ingreso que llega a manos del productor no refleja siempre lo que el consumidor ve en el supermercado. Esa diferencia deja poco margen para absorber nuevas subidas sin poner en riesgo la continuidad del negocio.
Al mismo tiempo, la pérdida de poder adquisitivo de muchos hogares complica trasladar los mayores costes al precio final: aumentar demasiado el precio del huevo podría reducir la demanda y agravar la situación financiera de las explotaciones.
- Riesgo de cierre: explotaciones con márgenes ajustados podrían reducir su actividad o cesar si las subidas se mantienen.
- Impacto local: menor oferta regional puede elevar la dependencia de suministros externos y encarecer la cesta básica.
- Cadena al consumidor: la diferencia entre el precio en origen y el precio en tienda complica la transmisión directa de costes.
Pese a la incertidumbre, María José continúa gestionando la granja que su familia mantiene desde hace generaciones. Su prioridad ahora es mantener la producción y buscar alternativas para amortiguar el efecto de los incrementos, aunque reconoce que cada nuevo aumento complica la planificación a largo plazo.
La situación en Candelaria es un ejemplo de cómo un choque geopolítico se traduce, en días, en presiones económicas sobre actividades esenciales y plantea preguntas sobre la sostenibilidad de modelos productivos locales ante un contexto internacional volátil.











