Diabetes: salud de las encías mejora el control glucémico igual que un fármaco extra

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Un informe reciente de Donte Group reafirma que existe una relación bidireccional entre la salud bucal y la diabetes: la inflamación de las encías dificulta el control del azúcar en sangre y la hiperglucemia facilita el avance de la enfermedad periodontal. Ese vínculo tiene consecuencias prácticas hoy mismo, porque tratar las encías puede reducir la hemoglobina glucosilada y mejorar el manejo metabólico.

Según la periodoncista Xiana Pousa, los estudios muestran que el tratamiento periodontal puede bajar la HbA1c entre 0,4 y 0,5 puntos, un efecto comparable al que aporta añadir un fármaco antidiabético leve en algunos pacientes. Traducido a la práctica clínica: intervenir en la cavidad oral puede tener un impacto real en el control de la diabetes.

Sustrato biológico: por qué las encías afectan el azúcar

La enfermedad periodontal surge por el crecimiento descontrolado de bacterias dañinas que se alojan en la línea de las encías y en bolsas periodontales. Desde ahí, tanto los microbios como sus toxinas pueden entrar en el torrente sanguíneo.

Ese proceso genera una respuesta inflamatoria sostenida que llega a órganos como el hígado y el páncreas, alterando la sensibilidad a la insulina y la regulación glucémica. En sentido inverso, una glucemia alta aumenta la susceptibilidad a la infección y acelera el deterioro periodontal.

Sangrado de encías: no lo normalices

El sangrado gingival suele ser la primera señal clínica de que algo no funciona. No es un hallazgo inocuo: cuando la inflamación persiste, contribuye a una carga inflamatoria sistémica que puede interferir con el control de la diabetes.

Detectarlo y tratarlo de forma temprana evita que ese círculo vicioso se arraigue. La doctora Pousa insiste en que la identificación precoz del sangrado es una medida preventiva clave dentro del seguimiento integral de la persona con diabetes.

Qué pueden hacer pacientes y profesionales

  • Pacientes: acudir al dentista ante cualquier sangrado o sensibilidad, mantener higiene oral diaria y controlar la glucemia según indicación médica.
  • Médicos de Atención Primaria: incluir preguntas sobre salud bucal en las consultas de diabetes y derivar a los equipos dentales cuando sea necesario.
  • Higienistas y dentistas: actuar como primer filtro para la prevención y educación, reforzando que la salud periodontal forma parte de la salud general.
  • Coordinación asistencial: mejorar la comunicación entre disciplinas para integrar el tratamiento periodontal en los planes de manejo metabólico.

La evidencia respalda que el tratamiento periodontal es un complemento terapéutico relevante: ayuda a reducir la HbA1c pero no sustituye el tratamiento médico de la diabetes. En la práctica, esto significa sumar herramientas para optimizar el control glucémico y reducir riesgos a largo plazo.

En resumen, cuidar las encías ya no es solo una cuestión estética: es una intervención con efectos medibles sobre la diabetes. Incorporar la evaluación bucal en el seguimiento metabólico puede mejorar resultados clínicos y reducir complicaciones.

Fuente: informe de Donte Group; declaraciones de la Dra. Xiana Pousa.

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