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Cuatro días después del descarrilamiento en Adamuz (Córdoba), las labores de rescate y peritaje siguen en marcha mientras la investigación avanza con preguntas clave sobre la integridad de la vía. Con 43 víctimas mortales —42 ya identificadas—, las autoridades centran sus esfuerzos en aclarar si el origen fue un defecto en la infraestructura o algún objeto en la vía, un asunto que puede tener consecuencias inmediatas para la seguridad ferroviaria.
Balance de víctimas y asistencia sanitaria
El recuento oficial sitúa en 43 el número de fallecidos; las identificaciones por huellas dactilares han permitido confirmar a 42 de ellos. Las denuncias por desaparición se mantienen en 45.
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| Concepto | Datos |
|---|---|
| Fallecidos | 43 (42 identificados) |
| Personas hospitalizadas | 31 (28 adultos, 3 menores) |
| En UCI | 6 |
| Atenciones sanitarias realizadas | 123 |
| Denuncias por desaparición | 45 |
Qué están investigando los peritos
Los equipos técnicos examinan ahora si hubo un fallo en la vía —como la fractura de un carril o de una soldadura— o la presencia de un elemento ajeno que provocara el accidente. Fuentes de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios han señalado que la hipótesis más plausible apunta a una rotura del carril o de una unión soldada.

Se han detectado marcas y desperfectos en los bogies de los primeros coches del tren Iryo y también muescas en las ruedas de algunos vagones anteriores al que descarriló. Además, los registros muestran que convoyes que pasaron por la misma vía más de una hora antes no presentan esas marcas, mientras que los que circularon posteriormente sí las muestran, incluido el tren siniestrado.
- Marcas localizadas en los bogies de los cinco primeros coches del Iryo.
- Comparativa temporal: trenes previos sin muescas; trenes posteriores con daños.
- Pieza del eje hallada parcialmente sumergida en un arroyo próxima al lugar del accidente.
La Guardia Civil ha recuperado una pieza del eje en un cauce cercano y analiza si pertenece a alguno de los convoyes implicados y si puede aportar elementos determinantes sobre las causas.
Las comunicaciones durante el siniestro
Los audios internos muestran que el conductor del convoy Iryo no percibió en ese momento el impacto. El centro de control intentó localizar al maquinista del Alvia, sin éxito; las fuentes apuntan a que el responsable de ese tren probablemente ya había fallecido. Finalmente, las comunicaciones se establecieron con la interventora, que en estado de shock informó de heridas en la cabeza.
Operaciones en la zona
Los equipos de emergencia han retirado ya los dos primeros vagones del Alvia y trabajan en la fragmentación del tercero para facilitar su extracción. Paralelamente, se ha cargado el vagón número ocho del Iryo en una góndola para su traslado fuera del área afectada.
Las tareas incluyen labores de limpieza, aseguramiento del material y preservación de pruebas para el análisis forense, una fase clave para reconstruir la secuencia de fallos que llevó al siniestro.
Repercusiones políticas y sindicales
El presidente del Gobierno y el titular de la Junta de Andalucía han acordado un homenaje de Estado a las víctimas, programado para el próximo sábado 31 de enero en Huelva.
En paralelo, el sindicato de maquinistas Semaf ha convocado paros en el sector, reclamando refuerzos en los controles y garantías de seguridad tras este accidente y otros recientes, como el de Gelida (Barcelona), que también costó la vida a trabajadores del ferrocarril. La convocatoria subraya la presión creciente sobre las autoridades y operadores para revisar protocolos y mantenimiento.
La investigación continúa abierta y las próximas horas serán claves: peritos forenses y técnicos del sector ferroviario analizan piezas, registros y comunicaciones para ofrecer un dictamen que determine la cadena de causas y, en su caso, las medidas correctoras necesarias para evitar que se repita una tragedia similar.












