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Un mitin reciente de Vox en la Plaza de las Pasiegas de Granada derivó en empujones, lanzamiento de objetos y la intervención policial tras un intento de boicot por parte de un grupo reducido de manifestantes. La presencia de Santiago Abascal y la reacción de sus seguidores elevaron el riesgo de confrontación en un acto con cerca de dos mil asistentes.
Los disturbios se concentraron en la calle Pie de la Torre, junto a la catedral, cuando una veintena o cuarenta personas —según fuentes— se situaron muy cerca del área donde se celebraba el mitin y comenzaron a corear consignas contra el partido.
Según las fuerzas de seguridad, ese grupo había difundido el llamamiento en redes sociales y no presentó autorización ante la Delegación del Gobierno; por ello la protesta fue considerada no autorizada. Agentes de la Policía Nacional y de la policía local acudieron al lugar.
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Cómo se desarrollaron los hechos
Al percibir la proximidad de los concentrados, el líder de Vox salió de la zona del mitin y encabezó una marcha hacia donde estaban los manifestantes. Tras él avanzaron varios dirigentes y numerosos simpatizantes del partido, lo que desbordó el cordón policial que hasta ese momento separaba a ambas partes.
La intervención de las fuerzas públicas buscó restablecer la distancia entre asistentes y contramanifestantes; en el proceso se detuvo a una persona y se solicitaron identificaciones a varios implicados. La tensión cedió después, aunque los cómplices del boicot volvieron a aparecer en calles cercanas y la situación dejó secuelas menores: manchas de pintura y desperfectos en prendas y pancartas.
Imágenes difundidas muestran a miembros del mitin y a fotoperiodistas con ropa manchada por pintura roja; entre las personas afectadas figura la diputada nacional María Ruiz.
Actuación policial y consecuencias
Fuentes policiales señalan que participaron unidades especializadas ante el riesgo de altercados. Aún no se ha aclarado si la persona arrestada formaba parte del grupo que trató de boicotear el acto o si era un asistente al mitin; el motivo de la detención fue agredir a otra persona con el mástil de una bandera.
- Unidades movilizadas: intervención de unidades antidisturbios y de reacción, además de la unidad de atención al ciudadano y la policía local.
- Identificaciones: varios individuos fueron identificados por la Policía Nacional como parte de la concentración no autorizada.
- Un detenido: arrestado por agredir con un asta de bandera; se investiga si era simpatizante o contramanifestante.
- Daños y agresiones: lanzamiento de objetos y pintura; periodistas y asistentes resultaron salpicados.
El contraste de fuerzas era notable: en la plaza había alrededor de dos mil personas presentes en el acto, frente a un grupo de manifestantes que no superaba la cuarentena. Las autoridades subrayan que, de haberse sumado más ciudadanos al llamado al boicot, el conflicto podría haber escalado de forma más grave.
Qué implica para la campaña y para la seguridad pública
Estos episodios ponen de relieve la tensión creciente en la campaña preelectoral y los retos para garantizar el derecho de reunión y la seguridad de los asistentes. La ausencia de autorización formal para la protesta complica la protección jurídica de quienes la convocaron y abre la puerta a posibles sanciones administrativas o diligencias policiales.
Además, el incidente plantea preguntas sobre la coordinación entre delegaciones gubernamentales y fuerzas de seguridad ante llamados organizados en redes sociales, y sobre los protocolos para proteger a periodistas en puntos de más riesgo.
Se espera que en las próximas horas la Delegación del Gobierno y la Policía faciliten un parte oficial con los detalles de las identificaciones, la causa exacta de la detención y las diligencias abiertas. Mientras tanto, el episodio sirve como recordatorio de los límites entre protesta ciudadana y orden público en el marco de una campaña convulsa.












