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Un servicio de autobús que desde la apertura del centro acerca diariamente a personal sanitario al Hospital Universitario Costa del Sol corre riesgo de desaparecer este febrero por problemas de viabilidad económica. La plantilla ha lanzado un llamamiento urgente para que ayuntamientos y la administración autonómica actúen de inmediato: la decisión tendría efectos directos sobre la movilidad, el tráfico y el funcionamiento del centro.
La línea privada conecta a profesionales desde Málaga y varios municipios de la Costa del Sol Occidental. Hasta ahora ha sido el principal medio de transporte para decenas de trabajadores que, en muchos casos, no disponen de alternativas eficientes para llegar al hospital.
Efectos de la integración en el SAS
Tras la incorporación del centro al Servicio Andaluz de Salud, muchos empleados han cambiado de destino laboral dentro del sistema público, optando por plazas más próximas a sus domicilios. Ese movimiento, positivo desde el punto de vista laboral, ha reducido de forma marcada el número de pasajeros del autobús.
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Con la actual cifra de usuarios, el coste del servicio deja de ser asumible para la empresa que lo opera. La consecuencia inmediata: riesgo real de suspensión del servicio y la pérdida de un enlace que consideran esencial para la actividad diaria del hospital.
Los trabajadores subrayan que la ruta cumple además una función colectiva: disminuye la circulación de vehículos particulares y alivia la presión sobre los aparcamientos del centro.
Consecuencias locales si la ruta se suprime
- Incremento de vehículos privados en la autovía A-7, en horas punta.
- Mayor dificultad de aparcamiento y posibles retrasos en la llegada de personal sanitario.
- Impacto ambiental por aumento de emisiones y huella de carbono.
- Mayor carga logística para el propio hospital y riesgo de menor disponibilidad de plantilla en turnos críticos.
El colectivo ha dirigido su petición a los ayuntamientos de Málaga, Benalmádena, Fuengirola, Mijas y Marbella, señalando la responsabilidad municipal en alternativas de movilidad que eviten la entrada masiva de coches en la A-7 y el colapso de espacios de estacionamiento.
Qué reclaman los trabajadores
En su comunicado exigen una respuesta coordinada entre administraciones que incluya medidas transitorias y soluciones estructurales. Piden implicación de la Gerencia del hospital y del SAS para estudiar opciones logísticas que protejan a quienes siguen necesitando la línea.
- Activación de convenios de movilidad o ayudas directas para sufragar el servicio.
- Subvenciones temporales que garanticen la continuidad mientras se negocia una solución a medio plazo.
- Evaluación por parte del Consorcio de Transportes del Área de Málaga sobre la posible integración de la ruta en la red pública o su acceso a sistemas bonificados.
- Estudio de alternativas logísticas internas del hospital para flexibilizar turnos y reducir picos de demanda.
Los representantes del personal insisten en que el análisis no puede limitarse a la rentabilidad económica: reclaman valorar el servicio también por su aportación asistencial, social y medioambiental.
El calendario es apremiante. Si no hay acuerdo antes del final de febrero, la empresa ha anunciado la suspensión del servicio, lo que dejaría a decenas de profesionales sin su principal medio de transporte diario.
La decisión final dependerá ahora de la voluntad de las administraciones implicadas para adoptar medidas rápidas que eviten un desajuste en la movilidad laboral del hospital y sus efectos colaterales sobre la comarca.












