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La Costa del Sol llega al fin de semana con alertas meteorológicas que todavía afectan a la movilidad y a las actividades en el litoral y el interior. Tras días de episodios de lluvia y viento, hoy persisten avisos que pueden condicionar desplazamientos y la operativa marítima.
La Agencia Estatal de Meteorología mantiene activos varios avisos en la comarca de Sol y Guadalhorce. En las zonas interiores se espera un aumento del viento por la tarde, con rachas que pueden aproximarse a los 90 km/h, mientras que las precipitaciones podrían acumular cantidades notables en períodos cortos.
En la franja costera, la previsión señala viento del suroeste con fuerza suficiente para generar mar de fondo: olas de hasta tres metros y rachas sostenidas que obligan a extremar la cautela en puertos, paseos marítimos y embarcaciones de recreo.
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Incidencias recientes
La comarca llega a esta jornada tras una semana con cortes de vías secundarias y daños en caminos rurales. En la pedanía de Secadero (Casares) los servicios locales han registrado problemas de acceso y afectaciones en infraestructuras, que en ocasiones han dejado núcleos aislados durante varias horas.
Los equipos de emergencias y los ayuntamientos mantienen dispositivos de vigilancia y respuesta ante nuevas incidencias; las intervenciones buscan restablecer comunicaciones y asegurar tramos afectados por el barro o la caída de elementos en la calzada.
Qué vigilar hoy
- Aemet: avisos por viento en interior en nivel naranja (rachas cercanas a 90 km/h) y por lluvia en nivel amarillo (hasta 15 l/m² en 1 hora; 50 l/m² en 12 horas en la mitad occidental).
- Costas: aviso amarillo por fenómenos costeros: vientos del suroeste entre 50–60 km/h y mar de fondo de 2–3 metros.
- Tramos de carreteras secundarias y caminos rurales: riesgo de cortes puntuales y presencia de barro o arbolado sobre la vía.
Estas condiciones implican consecuencias prácticas: retrasos en desplazamientos, restricciones para embarcaciones pequeñas y riesgo elevado en pasos cercanos al mar o en carreteras sin desagüe adecuado. Aunque la situación tiende a mejorar de forma gradual, el impacto local puede prolongarse hasta que se reparen daños y se retiren elementos caídos.
Recomendaciones prácticas
- Evitar viajes innecesarios por carreteras secundarias y zonas rurales afectadas.
- No aproximarse a paseos marítimos ni a zonas de rompiente durante oleaje fuerte.
- Seguir avisos oficiales y canales municipales para información sobre cortes de carretera y paso alternativo.
- Informar a los servicios de emergencias ante cualquier situación de riesgo o aislamiento de núcleos habitados.
La clave para las próximas horas es la prudencia: actuar según las indicaciones oficiales y tener en cuenta que, aunque la inestabilidad remite poco a poco, persisten riesgos en puntos concretos del litoral y el interior.












