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Rubén Roldán, nacido en Rincón de la Victoria (Málaga) en 2003, volvió a ponerse bajo los focos tras una actuación en la versión estadounidense de America’s Got Talent que le valió el pase dorado del jurado. Su historia personal —perdió la pierna izquierda en un accidente con un tractor a los nueve años— y su transición del parkour a la escalada paralímpica lo convierten en una figura con proyección internacional.
El deportista fue invitado por el programa para mostrar su disciplina sobre el escenario: el parkour, una práctica urbana que consiste en salvar obstáculos con movimientos libres del propio cuerpo. Presentarse en una emisión de la NBC supuso un salto de visibilidad muy superior al de sus anteriores apariciones en versiones europeas del concurso.
En el plató, Rubén combinó acrobacia y técnica para sortear muros y desniveles con una soltura que dejó al público y al jurado sorprendidos. Simon Cowell, miembro más reconocido del panel, activó el botón dorado y, tras la actuación, le trasladó personalmente que no había presenciado algo similar en su carrera televisiva.
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Preparación exprés y próximas citas
Rubén no llegó con un montaje ensayado durante semanas en España; la estructura del escenario y los exteriores que utilizó no estaban disponibles antes de su viaje a Estados Unidos, por lo que su equipo completó apenas tres días de ensayo. Aun así, la actuación salió con éxito y le abrió la puerta a la siguiente eliminatoria en directo: la ronda de cuartos de final, programada para el 8 de septiembre.

Tras el primer directo, su planteamiento es ambicioso: mantener el interés del público sin recurrir al efecto sorpresa de la prótesis, añadiendo nuevos recursos técnicos y mayor altura en sus movimientos.
| Nacimiento | 2003, Rincón de la Victoria (Málaga) |
|---|---|
| Accidente | Amputación de la pierna izquierda tras un accidente con un tractor a los 9 años |
| Disciplina | Parkour y entrenamiento en escalada paralímpica |
| Televisión | Participó en Got Talent España; actuó en versiones de Alemania, Italia y EE. UU. (pase dorado) |
| Próximo objetivo | Cuartos de final de America’s Got Talent (8 de septiembre) y clasificación para los Juegos Paralímpicos 2028 |
Rubén recuerda que la adaptación tras el accidente fue un proceso gradual: al principio predominó la incredulidad y más tarde vino la aceptación, apoyado por su entorno. Desde entonces ha buscado en el deporte una vía de expresión y superación personal.
Su acercamiento al parkour fue casi casual: lo conoció por su hermano y por la moda entre los vecinos. De jugador de fútbol pasó a un entrenamiento que le desconecta del resto y le permite centrarse en metas técnicas y creativas.
- Entrenamiento reciente: trabaja con la escaladora Iris Matamoros desde noviembre del año anterior.
- Apoyos actuales: algunos patrocinadores puntuales y el ayuntamiento de Rincón de la Victoria.
- Necesidad clave: más centros y escuelas para practicar parkour de forma segura y con respaldo institucional.
Rubén admite que la falta de federación y estructura económica del parkour limita su desarrollo competitivo. Por eso su transición parcial a la escalada responde también a la búsqueda de una vía con mayor opción de patrocinio y calendario de competición oficial.
Hasta completar su formación profesional, cursó el grado en Educación Primaria con la idea de dedicar tiempo a la docencia; compatibilizó la enseñanza con su actividad deportiva antes de volcarse por completo en el entrenamiento para la escalada.
Ambiciones y responsabilidad pública
Su objetivo declarado es llegar a Los Ángeles 2028 entre los diez clasificados en la modalidad paralímpica de escalada. Reconoce la dificultad: competirá contra escaladores con más experiencia y los costes de la preparación han aumentado, por lo que sigue buscando patrocinios que le permitan afrontar la temporada.
Sobre el papel de ejemplo público, Rubén lo acepta con naturalidad: le satisface poder inspirar a otras personas que hayan pasado por situaciones difíciles, siempre que esa visibilidad sirva para acompañar y motivar.
Y en cuanto al futuro, su horizonte a diez años es sencillo y coherente: seguir vinculado al deporte, afrontar nuevos retos y mantener una vida centrada en la superación personal y la docencia si las circunstancias lo requieren.













