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Superando los 500 participantes procedentes de distintos puntos de Andalucía, la segunda edición del BREIKI Electronic Festival celebrada en Málaga confirma que la electrónica puede adaptarse a un público familiar sin renunciar a la calidad artística. El modelo —exclusivamente para familias con menores— se reivindica hoy como una alternativa cultural segura, inclusiva y con proyección para ampliar audiencias.
El encuentro tuvo lugar en la sala Santa Rita y ofreció una programación continua de cinco horas, curada y presentada por Cellux MC. La propuesta no permitió el acceso a adultos sin niños, una decisión deliberada para fomentar un entorno controlado donde la música, el juego y la creatividad convivieron en igualdad de condiciones.
Un formato pensado por y para familias
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La vocación educativa del festival fue explícita: acercar el formato de evento musical a los más jóvenes desde parámetros de disfrute responsable. Padres y madres coincidieron en que la experiencia facilitó la convivencia entre ocio y crianza, evitando el tradicional contraste entre la escena electrónica y los espacios familiares.
Programación, artistas y actividades
La oferta musical combinó sesiones adaptadas al público infantil con propuestas reconocidas de la escena andaluza. Además de la continuidad sonora, se incorporaron espectáculos y talleres para distintas edades.
- Sesiones de DJs: actuaciones de JANB, Karpin, Heavy, MBreaks, Vialbass, Baymont Bross y Anita Breakz.
- Taller destacado: TikTok Shuffle Dance, impartido por la bailarina Beatriz Aviñón, orientado a jóvenes y adolescentes.
- Live y performance: actuación de la cantante Aryma (corista de O’funk’illo), exhibiciones de Formation Estepona, malabares sobre zancos de Alhai y el espectáculo visual de Fireheart.
- Animación familiar: el mago Joni Macarroni ofreció números pensados para público de todas las edades.
La mezcla de propuestas permitió transiciones fluidas entre música, danza y artes escénicas, manteniendo la atención de público diverso durante la tarde y la noche.
Tres espacios para distintas necesidades
El recinto se organizó en áreas diferenciadas para facilitar la convivencia: la sala de baile con la pista central, una sala Relax destinada a manualidades y momentos tranquilos, y la terraza, donde el llamado “Rincón de Mumá” sirvió platos como paella junto a opciones veganas y meriendas a precios accesibles.
La disposición buscó permitir que familias con niños pequeños pudieran retirarse a un ambiente más sereno sin perder el hilo del festival, una demanda habitual en este tipo de eventos.
Inclusión, alianzas y futuro
BREIKI contó con el apoyo de organizaciones sociales como la Asociación ALAS, APRONA Estepona y la Music for All Foundation, que reforzaron la accesibilidad y el componente social del proyecto. Esa colaboración subraya el interés por convertir el festival en una plataforma sostenible y comunitaria.
La primera edición tuvo lugar el 28 de febrero de 2025 en Estepona; tras su segundo año en Málaga, la organización reconoce una demanda creciente y ya recibe solicitudes para nuevas convocatorias antes de que concluya el año. Si mantiene este ritmo, BREIKI puede consolidarse como una iniciativa pionera en España que redefine cómo se presenta la música electrónica al público familiar.
Para familias, profesionales de la cultura y programadores municipales, la novedad es relevante: abre una vía para repensar la oferta cultural y atraer públicos que hasta ahora quedaban fuera del circuito de festivales electrónicos.












