Alberto Olmos publica nuevo libro que retrata el amor torpe de la juventud

Mostrar resumen Ocultar resumen

Alberto Olmos reúne en Tardes tontas con la chica que te gusta una selección de columnas que exploran las incongruencias del presente: desde la estética pública hasta la vida íntima y la paternidad. Este compendio es relevante hoy porque rescata debates sobre género, tecnología y familia que siguen marcando la agenda cultural y política.

Una colección organizada por temas

El libro ordena los textos en cuatro bloques —Los cuerpos, El amor, Los hijos y El divorcio—, y añade un prólogo que funciona como llave interpretativa. Muchos de los materiales ya circularon en medios como El Confidencial, The Objective y Zenda, aunque hay alguno inédito; la agrupación temática dota al conjunto de una unidad inesperada.

Olmos registra momentos muy concretos —la pandemia, la era de las redes, las discusiones sobre maternidades subrogadas— y los usa como punto de partida para reflexiones que aspiran a ser universales. Su voz combina ironía y desparpajo, y recurre con frecuencia a volteretas lógicas que invitan a leer con atención.

Textos que sobresalen

  • “Cuando nos gustaban las chicas”: un arranque que sitúa la mirada en los años noventa y en los rituales del cortejo.
  • “A partir del quinto tatuaje, es grave”: humor y opinión sobre modas corporales y costumbres sociales.
  • “La dictadura de los guapos”: una observación sobre la estetización del poder y la política.
  • “No hay nada tan agradable como que alguien te quiera follar”: lectura crítica de la figura pública de Emily Ratajkowski y de las imágenes de deseo en la cultura contemporánea.
  • “El poliamor está bien, pero es mejor el divorcio”: sátira y escepticismo respecto a modelos amorosos alternativos.
  • “Tener hijos es franquista”: un texto provocador sobre la demografía, las clases y la mirada social hacia la crianza.
  • “Cosas que los pobres deberían saber”: columna premiada que condensó buena parte de su ironía crítica y le valió el Premio David Gistau.

La mezcla de comicidad y melancolía vuelve persistentes varias piezas: algunas arrancan la risa y, acto seguido, dejan una sensación de tristeza contenida. Esa oscilación es, probablemente, la marca más personal del autor en este volumen.

Tono, estrategias y límites

Olmos usa con frecuencia la inversión argumental —dar la vuelta a una obviedad para mostrar otra perspectiva— y no rehúye la estética del contragolpe: lanza críticas al feminismo contemporáneo y a ciertas prácticas sociales desde un lugar que algunos lectores encontrarán conservador. Sus observaciones políticas mantienen una dirección coherente, lo que aporta claridad pero también puede percibirse como selectividad crítica.

En temas sensibles, como la gestación subrogada o las identidades trans, el autor adopta posiciones que merecen lectura atenta y discusión: hay pasajes donde la argumentación resulta discutible o menos matizada de lo que el asunto exige.

Entre lo íntimo y lo cultural

Las secciones finales adquieren un perfil más íntimo. En Los hijos aparecen relatos sobre la rutina familiar, la sociabilidad de los progenitores y los pequeños desplazamientos vitales que la llegada de niños provoca. En El divorcio, la ironía sobre apps de citas y crisis de mediana edad remata el libro con un humor afilado y, a veces, brutal.

Sección Predominante Registro
Los cuerpos Estética, deseo Irónico y crítico
El amor Relaciones, fama Sarcástico y lúcido
Los hijos Crianza, costumbres Íntimo y costumbrista
El divorcio Ruptura, sexo digital Desenfadado y mordaz

Al margen del aplomo estilístico, hay pasajes que probablemente provoquen opiniones encontradas: la tensión entre el ingenio y la falta de matices en asuntos complejos es uno de los puntos a discutir tras la lectura.

Sí cabe destacar que, pese a las fisuras críticas, Olmos consigue mantener una voz personal constante; su talento para el aforismo y la observación social convierte muchas columnas en piezas memorables que funcionan solas y en conjunto.

Para lectores interesados en la cultura contemporánea, la política de la imagen y las contradicciones de la vida afectiva, este libro ofrece un recorrido breve, punzante y frecuentemente entretenido. No es un tratado académico ni un manifiesto: es una colección de piezas destinadas a provocar, entretener y, en ocasiones, incomodar.

Da tu opinión

Sé el primero en valorar esta entrada
o deja una reseña detallada



En Benalmadena es un medio independiente. Apóyanos añadiéndonos a tus favoritos de Google News:

Publicar un comentario

Publicar un comentario