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Eric Curbelo vuelve este domingo al Estadio de Gran Canaria como rival: el defensa de 32 años, natural de Santa Brígida y formado como ingeniero, viajará con el Sporting y apunta a ocupar un puesto en el banquillo. Su presencia reacerca el duelo de Gijón y Las Palmas al terreno personal y deportivo: termina su contrato en junio y no descarta regresar a la isla cuando acabe la temporada.
Regreso con carga emocional
Para Curbelo será la primera vez que se enfrenta en casa al club en el que se hizo profesional, una cita que describe como muy especial. Ha confirmado que ya tiene la camiseta de Álex Suárez y que espera intercambiar la de Jesé si le es posible; la idea de pisar su estadio y saludar a gente conocida le ilusiona por encima de rencillas pasadas.
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El central reconoce la dualidad del momento: la emoción personal convive con la obligación profesional de defender al Sporting, un equipo que le ha tratado bien desde su llegada.
Estado deportivo y rol previsto
En lo técnico, todo hace pensar que Curbelo será alternativa. La competencia en la defensa y las decisiones del entrenador le sitúan como recambio habitual; él asume ese papel con naturalidad y recuerda que la alineación depende de la lectura del partido.
| Nombre | Eric Curbelo |
| Edad | 32 años |
| Procedencia | Santa Brígida |
| Club | Sporting (cedido / en activo) |
| Contrato | Expira en junio |
| Rol previsto este domingo | Suplente |
| Interés extra | Intercambio de camisetas, especialmente con Jesé |
Puntos clave a seguir
- La presencia de Curbelo añade una carga emocional al partido: es su primera visita como rival al Gran Canaria.
- Si el Sporting repite el resultado goleador de partidos recientes, su rol podría limitarse a entrar en tiempo de cierre.
- El resultado influirá en la moral y en la pugna por el ascenso directo o la promoción por play-offs.
Lesiones y recuperación
El defensor repasó su última temporada, marcada por problemas físicos: varios percances en el isquiotibial y una complicación de rodilla que requirió intervención. Según explicó, el verano anterior no tuvo descanso y por eso el pasado curso fue particularmente difícil; ahora llega recuperado y sin lesiones este año.
Sobre entrenadores y estilo de juego
Curbelo traza paralelismos entre técnicos que ha tenido: destaca la preparación y las rutinas de trabajo que le recordó a técnicos anteriores, y valora la capacidad de los entrenadores actuales para detectar situaciones de partido y preparar al equipo. Aclara que el Sporting con Borja Jiménez apuesta por un juego más directo y trabajado, menos orientado a la posesión continua.
Contexto de la pelea por el ascenso
El choque no se interpreta como una final, pero sí como un encuentro de alto valor: el vencedor ganará ventaja en el enfrentamiento directo y un impulso psicológico para las jornadas siguientes. Curbelo subraya que la competición en Segunda División es muy pareja y que cualquier relajación se paga caro.
En ese marco, las claves deportivas del domingo tienen impacto concreto en la clasificación: un triunfo podría consolidar opciones de ascenso directo; una derrota, empujar a la lucha por la promoción.
Situación de la plantilla y nombres propios
En defensa, la buena sintonía de la pareja formada por Mika y Barcia ha llamado la atención; a juicio de Curbelo, ambos se complementan: uno aporta salida de balón y el otro presencia en los duelos. Sobre Álex Suárez, señaló la paciencia y la capacidad de sobreponerse al descenso y a momentos complicados.
En el centro del campo, comparó a Jony Viera y a Corredera como perfiles distintos: Viera aporta calidad y desequilibrio; Corredera sorprende por su incansable recorrido y por ser un futbolista capaz de cumplir varias funciones.
Presión, afición y ambiente
Curbelo sitúa a Gijón como un entorno con mucho ruido y exigencia constante: el apoyo ferviente se traduce en mayor presión para el equipo. Relata que en el Gran Canaria la respuesta es más intermitente; en el Molinón, en cambio, los recibimientos y la atmósfera son casi una rutina.
Fuera del césped: salud mental y vida privada
El jugador habló también de un asunto menos visible: la ansiedad. Admitió que es más común de lo que muchos creen y cifró en torno al 30% el porcentaje de personas que la sufren en algún momento, por lo que considera positivo que se normalice la conversación. Para él, ponerlo sobre la mesa ayuda a que otros no se sientan solos.
Sobre episodios personales, dijo que el tiempo ayuda a limar asperezas con profesionales del club y que, si se encuentra con personas con las que tuvo desencuentros, las relaciones ya miran hacia delante: “Si lo veo, le daré un abrazo”, explicó sobre una antigua polémica interna.
También habló de su boda —un acto familiar que congregó a muchas personas— y bromeó sobre el coste en términos de “dolor de cabeza” más que en cifras.
Balance y horizonte
Curbelo llega con ganas de cerrar bien el año y con la puerta abierta a volver a Las Palmas si las circunstancias lo permiten. Su situación contractual (finaliza en junio) y su vínculo con la isla convierten este partido en un posible punto de inflexión personal y deportivo.
En lo inmediato, la decisión técnica y el rendimiento del Sporting determinarán si su regreso al Gran Canaria se limita a un gesto emotivo desde el banquillo o a minutos sobre el césped; en cualquier caso, la cita tendrá consecuencias palpables en la lucha por el ascenso y en la historia reciente de ambos clubes.












