Mostrar resumen Ocultar resumen
Mientras persiste la huelga de médicos en distintos puntos del país, la atención en la Costa del Sol se centra ahora en la plantilla de enfermería: el sindicato SATSE denuncia que las incorporaciones anunciadas no han logrado aliviar la presión asistencial y advierte sobre consecuencias directas para los pacientes. La queja llega tras compromisos de la Consejería de Salud firmados en diciembre que, según los delegados, aún no se han traducido en mejoras reales.
Promesas y resultados dispares
Según SATSE en el Hospital Universitario Costa del Sol de Marbella, las medidas pactadas hace meses —contrataciones masivas y la puesta en marcha del 80% del Hospital de Estepona— no están logrando sus objetivos. En diciembre se incorporaron alrededor de 75 enfermeras, una cifra que el sindicato valora como un esfuerzo, pero que consideran insuficiente debido a problemas organizativos.
Guerra en Irán: Trump lanza amenaza extrema y dispara la tensión global
Sierra Nevada para jóvenes: plazas de Fuengirola desde 60 euros
El delegado de SATSE en el centro, Alberto Ortega, subraya que el déficit no es solo numérico: “Las nuevas altas llegan, pero la distribución y planificación del personal impiden que se traduzcan en más citas, más quirófanos activos o reducción de listas de espera”.
Reorganización en lugar de ampliación
En varios servicios, apuntan desde el sindicato, la respuesta ha sido reconfigurar turnos para cubrir picos puntuales en vez de ampliar agendas o habilitar más tratamientos. Un ejemplo recurrente es el del Hospital de Día Médico y Oncológico, donde las plantillas se mueven según la presión asistencial sin aumentar la capacidad global del servicio.
Esta práctica, según los representantes sindicales, transforma las incorporaciones en parches temporales: se cierran vacantes urgentes pero no se acelera la actividad programada que esperan los pacientes.
Urgencias: una presión insostenible
La situación más crítica se describe en el servicio de Urgencias. Ortega denuncia demoras sostenidas y una atención que supera los tiempos razonables: la media de espera desde la entrada del paciente hasta su salida ronda las siete horas, según el sindicato.
Además de las largas esperas, existe un problema acumulado de plantillas incompletas, bajas que no se cubren y trabas a la hora de conceder permisos por asuntos propios. Todo ello, dicen, aumenta la sobrecarga laboral y reduce la capacidad de respuesta del hospital.
- Consecuencias para pacientes: retrasos en diagnósticos y tratamientos, incremento en listas de espera.
- Consecuencias para profesionales: agotamiento, mayor exposición a agresiones verbales y dificultad para conciliar.
- Impacto organizativo: nuevos quirófanos y ampliaciones infrautilizados por falta de planificación.
El sindicato también alerta sobre un clima de tensión creciente dentro del centro, con episodios de agresiones verbales hacia sanitarios. “Durante la pandemia éramos reconocidos; ahora muchos profesionales se sienten señalados por problemas de gestión”, señala Ortega.
Reclamaciones y expectativas
Ante este panorama, SATSE exige medidas concretas: más contrataciones efectivas, una redistribución planificada del personal y un calendario claro para que las ampliaciones hospitalarias y los quirófanos programados entren en funcionamiento real.
La organización reclama, en palabras de su delegado, que se deje de usar el personal para cubrir baches y se apueste por una estrategia que garantice atención continuada y de calidad. “No se trata solo de incrementar nóminas: hace falta una gestión que convierta los recursos en servicio operativo”, añade.
La discusión mantiene implicaciones directas: sin cambios organizativos, advierten fuentes sindicales, la presión asistencial seguirá creciendo y los pacientes de la Costa del Sol podrían sufrir demoras persistentes en su atención.












