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El sacerdote Juan Moreno Gutiérrez, canónigo emérito de la Catedral de Córdoba, falleció esta madrugada en Córdoba a los 94 años. Su muerte marca el cierre de una larga trayectoria eclesiástica y administrativa que deja huella tanto en la diócesis como en la vida pública local.
La capilla ardiente se ha instalado en la parroquia de La Compañía, en la que ejerció como párroco emérito, para que familiares, cofrades y fieles puedan despedirle antes del entierro previsto el lunes.
Datos esenciales
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- Nacimiento: Villanueva de Córdoba, 7 de enero de 1932.
- Ordenación sacerdotal: 26 de junio de 1955, por el obispo de Córdoba.
- Estudios: Ciencias Sociales en el Instituto Social León XIII (Madrid).
- Cargos eclesiásticos: profesor en el Seminario Mayor San Pelagio; párroco de Santa María de Trassierra (27 años); párroco de El Salvador y Santo Domingo de Silos (La Compañía) desde 2002; canónigo de la Catedral de Córdoba.
- Responsabilidad civil: presidente de Cajasur (2005–2007).
- Capilla ardiente: Parroquia de La Compañía. Entierro: lunes a las 9:30 en la Catedral de Córdoba.
Formado en Madrid tras su ordenación, Moreno compatibilizó la labor pastoral con la docente: impartió Sociología y Ética en el seminario y colaboró con centros de formación superiores. Regresó a Córdoba y desde entonces alternó tareas parroquiales con responsabilidades en la estructura de gobierno eclesiástico andaluza.
Del altar al consejo de administración
Su implicación en la gestión pública se hizo visible cuando, ya como canónigo, pasó a formar parte del patronato del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba, conocida como Cajasur. En junio de 2005 asumió la presidencia de la entidad tras una decisión que buscó la normalización institucional después de una época de tensiones regulatorias.
El contexto político y financiero de esos años —con el cambio de gobierno nacional y los acuerdos que se firmaron en 2004— provocó la vuelta de la caja a la normativa autonómica y la salida de su anterior dirigente. Frente a un estilo de dirección más personalista en la etapa precedente, la presidencia de Moreno se percibió como más colegiada y de baja confrontación.
Renunció en 2007 al cumplir los 75 años, conforme a las normas canónicas, y dejó la entidad antes de su intervención por el Banco de España y la venta posterior.
En paralelo a sus responsabilidades institucionales, mantuvo una relación estrecha con la vida cofrade de la ciudad. Su vínculo con la hermandad del Santo Sepulcro fue notable: muchos recuerdan su papel en la financiación y ejecución del nuevo paso procesional que se estrenó en 2007.
Quienes le conocieron destacan su formación intelectual y su facilidad para la oratoria, así como un trato cercano. Inspirado por figuras de la transición e influjos del Concilio Vaticano II y la Doctrina Social de la Iglesia, solía subrayar la importancia del contacto directo con la gente y la necesidad de que la institución se adapte a los cambios de la sociedad.
Legado y despedida
La capilla ardiente en La Compañía permanecerá abierta durante el domingo y hasta el funeral del lunes por la mañana en la Catedral. La noticia de su fallecimiento ha provocado numerosas muestras de respeto en los ámbitos eclesiásticos y en las cofradías que conocieron su trabajo.
Su figura, con presencia en la pastoral, la enseñanza y la gestión, deja una huella plural en la Córdoba contemporánea: un puente entre la vida parroquial y la responsabilidad institucional.











