Kvaratskhelia eclipsa a Mbappé: sin Mundial se perfila como favorito al Balón de Oro

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Kvicha Kvaratskhelia ha pasado de ser una promesa a convertirse en una presencia decisiva en la máxima competición europea; su racha en la fase de eliminación de la Champions League le sitúa en un punto de inflexión justo antes de la final del 30 de mayo en Budapest. El dato clave: nadie antes había participado en un gol en siete partidos consecutivos de eliminatoria de una misma edición del torneo.

Su traslado al fútbol francés en enero de 2025 aceleró la expectación. El Paris Saint-Germain pagó alrededor de 70–75 millones por su fichaje, después de que el jugador georgiano se hubiera convertido en icono en Nápoles desde su llegada en 2022 por 13,3 millones.

Un impacto que va más allá de los números

En lo estrictamente estadístico, su lectura no decepciona: en los últimos seis meses acumuló ocho goles y ocho asistencias en 32 partidos; en la temporada en curso registra 18 goles y 10 pases de gol en 44 encuentros. Más sorprendente aún, su rendimiento en la Champions League supera al de la liga doméstica: ha marcado y asistido con más asiduidad en Europa que en la Ligue 1.

Su adaptación al sistema de Luis Enrique fue instantánea. Ocupa la banda izquierda en un trío ofensivo donde comparten protagonismo Desiré Doué y Ousmane Dembélé, y su lectura del juego le permite alternar desequilibrio individual con combinaciones de alta velocidad.

La racha en eliminatorias, por etapas

  • Playoff vs Mónaco — Ida: sin participación directa en gol.
  • Playoff vs Mónaco — Vuelta: presencia goleadora que abrió la serie.
  • Octavos vs Chelsea — Ida: firmó dos goles y una asistencia clave.
  • Octavos vs Chelsea — Vuelta: nuevo gol decisivo.
  • Cuartos vs Liverpool — Ida: gol que rompió el equilibrio.
  • Cuartos vs Liverpool — Vuelta: asistencia para cerrar la eliminatoria.
  • Semifinales vs Bayern — Ida: doblete que definió el duelo.
  • Semifinales vs Bayern — Vuelta: asistencia que matizó el resultado global.

Ese continuo protagonismo nocturno explica por qué se le considera una de las piezas más determinantes del conjunto parisino en competición continental.

Además de su producción ofensiva, su trabajo sin balón ha ganado elogios: frena con contundencia, combina manejo de ambas piernas y explosividad para romper líneas; presume de esfuerzo constante en tareas defensivas. En la presente Champions figura entre los delanteros con más recuperaciones por partido —solo por detrás de jugadores como Barcola y Hauge—, un indicador de su incidencia en fases de presión alta.

Su influencia se vio reflejada en acciones concretas: en la eliminatoria contra el Bayern, no solo anotó sino que también generó la jugada previa al 0-1 con un desborde y pase de ruptura que dejó a Dembélé frente al arco rival.

Más allá del club: selecciones y reconocimiento

No estará en la próxima Copa del Mundo: la selección de Georgia no logró plaza, por lo que el talento georgiano llegará a la cita internacional con la espina clavada. Aun así, figuras del periodismo y el análisis lo sitúan entre los favoritos a premios individuales por su rendimiento continental; algunos expertos lo consideran un candidato sólido al Balón de Oro si mantiene esta línea.

El 30 de mayo tiene, sobre el césped de Budapest, la oportunidad de redondear una temporada en la que su nombre ya figura en los registros históricos de la competición. Si confirma su influencia en la final, su leyenda europea —y su argumento para los mayores reconocimientos— quedará aún más reforzada.

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