ONCE pide trabajo digno: Cristóbal Martínez rechaza limosnas estatales

Mostrar resumen Ocultar resumen


La ONCE llega a sus casi 88 años con una misión clara: generar empleo y autonomía para las personas con discapacidad a través de actividades económicas propias. Hoy su modelo —que combina venta callejera, canales digitales y empresas sociales— sigue marcando la diferencia para miles de familias y plantea retos y oportunidades vigentes para la sociedad.

Evolución: de la unidad al empleo como objetivo

Desde su origen, la organización apostó por reunir a las personas ciegas en una estructura única que trabajara por su inclusión. Esa unificación no solo buscó representación, sino también medios para que sus afiliados se ganen la vida con dignidad y sin depender de ayudas asistenciales.

El resultado es un grupo que atiende necesidades sociales y, al mismo tiempo, genera actividad económica: hoy el Grupo Social ONCE emplea a decenas de miles de personas, con puestos ocupados tanto por personas con discapacidad como por personas sin discapacidad.

La presencia femenina y el papel de la mujer

Las mujeres han participado desde los inicios y actualmente representan una parte muy importante de la plantilla, incluyendo roles técnicos y de responsabilidad. Ese equilibrio responde a una política interna de igualdad que busca paridad real en todas las áreas.

Mujeres trabajando en equipo en un entorno laboral inclusivo
La ONCE promueve paridad real en todas las áreas de su estructura organizativa.

La venta en la calle sigue viva, pese a la digitalización

El pregón tradicional —anunciar el número en la calle— no ha desaparecido: persiste en muchos puntos, incluidos pueblos pequeños, aunque convive con nuevas formas de contacto como el TPV y la venta online. La adaptación de canales fue necesaria para acercarse a públicos más jóvenes y para garantizar accesibilidad en horarios y lugares donde no puede estar un vendedor.

La modernización ha permitido diversificar productos (rascas, sorteos extraordinarios, venta por internet y puntos colaboradores) y sostener la actividad social y laboral de la organización.

Cómo se garantiza la integridad del sistema

La ONCE aplica mecanismos claros para evitar fraudes y proteger a clientes y vendedores. Entre los controles figura la trazabilidad de los cupones, la anulación automática de los no vendidos y reconocimientos médicos previos al alta laboral cuando es necesario.

  • Requisitos para ser vendedor: reconocimiento de al menos un 33 % de discapacidad y superación de un examen médico y de una formación específica.
  • TPV y seguridad: las terminales registran ventas y devoluciones, evitando la manipulación de cupones de un sorteo cerrado.
  • Protección de la privacidad: los premiados son anónimos; el vendedor sabe qué cupón vendió pero no identifica al ganador.
  • Juego responsable: formación continua para detectar y gestionar conductas de riesgo y prohibición estricta de venta a menores.

Relación con la clientela y economía cotidiana

El cambio al pago con tarjeta ha reducido las propinas en efectivo, pero la ONCE subraya que la labor del vendedor no depende de las gratificaciones: su actividad es profesional y regulada. Tampoco existe retribución por haber vendido un cupón premiado; cualquier gesto que un ganador quiera ofrecer es voluntario y privado.

Dispositivo TPV registrando una transacción con tarjeta de pago
Los terminales de pago protegen la integridad del sistema y la privacidad de ganadores.

En cuanto a premios, los juegos con mayor precio suelen destinar una proporción más alta de su recaudación a premios, lo que incrementa las probabilidades de obtener alguna recompensa en comparación con productos de menor importe.

Impacto geográfico y estacional

El azar no entiende de barrios: aunque en localidades con mayor volumen de ventas (por ejemplo, algunos municipios sevillanos) se registran más premios por pura estadística, no existen territorios “malditos” ni números que la ONCE se niegue a comercializar.

Las ventas mantienen una relativa estabilidad durante el año, con picos previsibles en los cinco sorteos extraordinarios y un interés puntual por el Cupón Extra de Navidad, que este año se comercializa con un precio y premiação revisados para aumentar su atractivo.

Empresas sociales: Ilunion y más allá

Dentro del ecosistema del grupo surgieron empresas que demuestran que la inclusión y la rentabilidad pueden ir de la mano. La cadena Ilunion, con decenas de establecimientos, nació para crear puestos de trabajo y dar ejemplo sobre la capacidad laboral de las personas con discapacidad.

Hoy esas sociedades emplean a miles de trabajadores en sectores como hostelería, servicios y tecnologías, manteniendo un porcentaje significativo de trabajadores con discapacidad en su plantilla.

Iniciativas recientes: Fundación ONCE Baja Visión

En 2025 se puso en marcha la Fundación ONCE Baja Visión, dirigida a quienes tienen problemas visuales que no llegan al grado de ceguera total pero sí condicionan la vida cotidiana y la capacidad laboral. La Fundación ofrece asesoramiento, ayudas ópticas, recursos formativos y promueve la investigación en oftalmología para mejorar el diagnóstico y tratamiento de afecciones poco atendidas.

Su objetivo es facilitar herramientas que permitan a esas personas mantener empleos y calidad de vida, y ya ha empezado a atender a miles de beneficiarios a nivel nacional.

Qué implica esto para la sociedad

La experiencia de la ONCE ilustra un modelo que combina servicio público y economía social: crear empleo, ofrecer formación y apostar por la autonomía de personas con discapacidad. Para los ciudadanos, significa que cada cupón es también una contribución a políticas de inclusión laboral y al sostenimiento de proyectos sociales.

  • Si piensa en comprar un cupón: está contribuyendo a programas de empleo y servicios para personas con discapacidad.
  • Si convive con alguien que pierde visión: existen recursos específicos y recientes como la Fundación ONCE Baja Visión.
  • Si trabaja en una empresa: el modelo demuestra que apostar por la accesibilidad y la contratación puede ser rentable y socialmente responsable.

La ONCE sigue reinventándose para mantener su impacto: moderniza canales, amplía servicios y promueve políticas que faciliten la integración laboral. Esa estrategia no solo preserva empleos, sino que plantea a la sociedad una pregunta básica: ¿cómo queremos que funcione la inclusión laboral en el siglo XXI?

Da tu opinión

Sé el primero en valorar esta entrada
o deja una reseña detallada



En Benalmadena es un medio independiente. Apóyanos añadiéndonos a tus favoritos de Google News:

Publicar un comentario

Publicar un comentario