Las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE tienen apenas días para decidir si concurren juntas a las elecciones andaluzas del 17 de mayo: el plazo para registrar coaliciones vence el Viernes Santo, 3 de abril, a las 23:59. La urgencia obliga a resolver no solo acuerdos políticos, sino también procedimientos internos, sobre todo en Podemos, que dice necesitar una consulta a sus bases antes de atar cualquier pacto.
La normativa electoral fija que las coaliciones deben inscribirse en los diez días siguientes a la convocatoria, de ahí la cuenta atrás. En las últimas horas Podemos ha impulsado contactos con Izquierda Unida para explorar una alianza cuya intención declarada sería plantar cara al PP-A y evitar la reelección de Juanma Moreno, pero los pasos formales aún no se han dado.
En la práctica, la hipotética coalición implicaría unir dos candidaturas concretas: la de Por Andalucía, encabezada por Antonio Maíllo (IU), y la de Podemos en Andalucía, con Juan Antonio Delgado al frente. Mientras tanto, Adelante Andalucía mantiene su propia lista con José Ignacio García como candidato, lo que deja tres opciones compitiendo por el mismo espacio electoral.
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- Plazo: registro de coaliciones hasta el 3 de abril a las 23:59.
- Partidos implicados: Por Andalucía (IU), Podemos Andalucía, Adelante Andalucía.
- Decisión pendiente: Podemos debe convocar y ejecutar una consulta a sus inscritas/os; aún no ha formulado la pregunta ni marcado calendario interno.
- Riesgo: sondeos recientes sitúan a Podemos lejos de representación, mientras que Por Andalucía conservaría diputados y Adelante podría crecer.
El escenario en los sondeos añade presión: trabajos como el de GAD3 para ABC apuntan a una erosión de voto en Podemos que, de confirmarse, podría dejar a la formación sin escaños en el Parlamento andaluz. Esa debilidad se conjuga con estimaciones que sitúan a la candidatura de Maíllo en niveles próximos a su resultado actual y a un avance de Adelante Andalucía.
Las lecciones de elecciones autonómicas previas —Aragón y Castilla y León— siguen presentes: allí hubo intentos de coalición a última hora que finalmente no se materializaron y, según dirigentes, influyeron en el resultado. Ese antecedente alimenta la sensación de que el tiempo puede jugar en contra de una confluencia eficaz en Andalucía.
En el plano interno de Podemos hay dos obstáculos concretos. Primero, la organización insiste en que se requiere la ratificación de las bases para cualquier fusión electoral. Segundo, la propia dirección admite que todavía no ha decidido cómo formulará la consulta ni con qué plazos, lo que deja abiertas pocas jornadas para completar el proceso.
Fuentes de IU responsabilizan a Podemos de dar el paso final, recordando que la confluencia ya existe en el trabajo parlamentario autonómico y que bastaría mantener ese marco para presentar una candidatura conjunta. En la práctica, sin embargo, las decisiones quedan supeditadas a los calendarios internos y a la voluntad de cada partido.
Otro dato a tener en cuenta: el cabeza de lista de Podemos no firmó el manifiesto de unidad firmado el pasado agosto por otros dirigentes regionales, entre ellos la coordinadora regional de Podemos, Raquel Martínez, y José Manuel Jurado, lo que refleja tensiones y distintas posiciones sobre la estrategia de unidad.
Consecuencias prácticas:
- Una presentación fragmentada de fuerzas de izquierda puede dispersar el voto y favorecer al PP-A y a Juanma Moreno.
- Una coalición a última hora exigiría acuerdos rápidos sobre listas, candidaturas y reparto de cargos.
- Si Podemos realiza la consulta y la base la valida, las negociaciones formales tendrían que acelerarse en horas.
Con solo unos días por delante, el futuro de la izquierda andaluza depende tanto de la capacidad negociadora de sus dirigentes como de los procesos internos de cada formación. El calendario electoral no espera: la decisión no es solo política, es logística y exigente en plazos, y tendrá efectos directos sobre la configuración del próximo Parlamento autonómico.












