Un frente frío atlántico pondrá fin este jueves al episodio de calor extremo que ha afectado a Córdoba y obligó a activar alerta roja. El cambio será brusco en varios municipios: en cuestión de horas el termómetro puede caer más de diez grados y aumenta la probabilidad de precipitaciones en zonas concretas.
La ola de altas temperaturas que dejó registros excepcionales en la provincia —con municipios alcanzando valores por encima de 45 ºC— se verá interrumpida por la llegada de aire más fresco desde el oeste. El descenso será notable desde la tarde de hoy y se notará sobre todo en áreas que hasta hace poco sufrían calor intenso.
En lugares como Montoro, que marcó uno de los máximos de temperatura del país, la previsión habla de un vuelco térmico: pasar de temperaturas cercanas a 45 ºC a registros alrededor de 33 ºC, junto a una elevada posibilidad de lluvia (en torno al 90% en el pronóstico local).
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Qué esperar en los próximos días
La tregua será breve: tras el descenso de esta jornada, el mercurio retomará la tendencia al alza ya a partir del viernes. Eso significa que el alivio para sectores vulnerables y para la demanda energética puede ser temporal.
- Jueves: caída acusada de temperaturas y aumento de la inestabilidad atmosférica.
- Viernes: recuperación del calor, con máximas en torno a 35 ºC.
- Sábado: subida hasta aproximadamente 37 ºC.
- Domingo: ascenso adicional, rondando los 38 ºC.
- Lunes y martes (semana próxima): probabilidad de superar de nuevo los 40 ºC en puntos de la provincia.
| Jornada | Temperatura estimada (máx) | Riesgo de precipitación |
|---|---|---|
| Jueves | Descenso >10 ºC en algunos municipios | Elevado en áreas puntuales (ej. Montoro ~90%) |
| Viernes | ≈ 35 ºC | Baja a moderada |
| Sábado | ≈ 37 ºC | Baja |
| Domingo | ≈ 38 ºC | Baja |
| Lun–Mar (próxima semana) | Posible >40 ºC | Pendiente de confirmación |
Más allá del termómetro, el cambio tiene efectos prácticos: las precipitaciones previstas, aunque localizadas y de corta duración, pueden alterar actividades al aire libre y afectar cultivos ya estresados por el calor. Además, la alternancia rápida entre frío relativo y nuevas jornadas de calor complica la gestión de la salud pública, especialmente para ancianos y personas con enfermedades crónicas.
Las previsiones todavía conservan incertidumbres: la intensidad y duración del ascenso térmico posterior dependerán de la posición del anticiclón y de la rapidez con la que el aire cálido vuelva a dominar la región. A falta de confirmaciones a más largo plazo, lo más plausible es un verano marcado por episodios cortos de alivio seguidos de reingresos de calor intenso.












