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Mónica, vecina de Estepona, cumple un año en lista de espera para una intervención renal y su familia lanza un SOS: piden que la operen en cualquier hospital de Andalucía o del resto de España antes de que el cuadro empeore. La demora ya está afectando su salud física y mental, y sus allegados temen complicaciones graves.
Según el relato de la familia, Mónica acude semanalmente al Hospital Costa del Sol para recibir un tratamiento que no ha resuelto el problema: una piedra renal situada en un punto de difícil acceso que no puede expulsar por sí sola. El marido, Jesús, ha pedido públicamente que se valore la posibilidad de realizar la cirugía en otro centro capaz de atender el caso con urgencia.
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Riesgo y contexto familiar
La urgencia aumenta porque en la misma familia ya hubo una víctima de esta dolencia: el hermano de Mónica falleció por complicaciones relacionadas con el mismo problema renal. Esa experiencia multiplica el temor ante una espera indefinida.

La paciente también muestra signos de deterioro anímico: los familiares explican que la situación le ha provocado una depresión que complica tanto su recuperación como su capacidad para afrontar el proceso terapéutico.
Qué reclama la familia
- Acceso a una intervención quirúrgica fuera del Hospital Costa del Sol si allí no hay fecha próxima.
- Priorización del caso por riesgo clínico demostrado y por antecedente familiar.
- Respuesta clara sobre plazos por parte de la administración sanitaria.
El caso de Mónica se inscribe en un problema más amplio: las listas de espera en hospitales andaluces y, según las quejas de varios pacientes, la demora para procedimientos quirúrgicos sigue siendo un motivo recurrente de protesta. Para la familia, el tiempo corre en contra: llevan un año pendientes de una cita que todavía no tiene fecha concreta.
«Necesitamos ayuda, por favor», resume Jesús en su petición pública. La familia espera una respuesta rápida de las autoridades sanitarias o la derivación a un centro con disponibilidad para operar cuanto antes.
Implicaciones para otros pacientes
Los expertos sanitarios consultados en situaciones similares subrayan que retrasos prolongados en casos con riesgo de complicaciones incrementan la probabilidad de hospitalizaciones urgentes y empeoramiento de la salud mental. Para pacientes y familiares, conocer los recursos disponibles —segundas opiniones, vías de derivación o unidades de listas de espera quirúrgica— puede marcar la diferencia.
Mientras tanto, la demanda de esta familia permanece: una intervención que ponga fin a la espera y reduzca el riesgo de que se repita un desenlace trágico ya vivido por ellos.












