El Oviedo rescató un punto frente al Granada en el Carlos Tartiere tras un partido con altibajos: dominio y ocasiones en la primera mitad, un tramo final más trabado y la entrada de un joven que dio esperanzas a la afición. Además del empate, lo más comentado fue el debut del centrocampista de 17 años y una parada decisiva que evitó un posible tropiezo en el descuento.
En la primera parte el equipo local llevó el control y generó las mejores ocasiones, aunque sin concretar en el marcador. La segunda mitad se convirtió en un choque más igualado, con menos espacios y menos llegadas claras por parte de ambos conjuntos.
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Cuando el partido ya se encaminaba al empate, Aarón firmó una intervención determinante cerca del minuto 90 que impidió que el resultado fuera más adverso para los azules.
La nota positiva para el oviedismo fue el estreno del joven Enzo Pérez, de apenas 17 años, en el centro del campo bajo las órdenes de Calero. Su actuación dejó buenas sensaciones y generó expectativas sobre su posible papel en el equipo durante la temporada.

- Resultado: empate que sabe a punto ganado y a oportunidad perdida.
- Debut: Enzo Pérez ingresó y mostró madurez para su edad.
- Parada clave: intervención de Aarón en el descuento.
- Dinámica del juego: dominio inicial y un segundo tiempo más cerrado.
- Agenda: quedan 41 jornadas por delante y la búsqueda de los tres puntos continúa.
Tras el encuentro, Enzo expresó su orgullo por vestir la camiseta del club y agradeció la confianza de sus compañeros y del cuerpo técnico, especialmente del entrenador. Reconoció la frustración por no haberse llevado los tres puntos y subrayó que el grupo trabajará durante la semana para corregir lo visto y competir de nuevo en el Tartiere.
La aparición del canterano tiene implicaciones prácticas: suma alternativas en un mediocampo que necesitará profundidad a lo largo de una temporada larga, y aporta aire fresco a la rotación. Para la afición, es una señal de que el club continúa promoviendo talento desde la base.
Calero y su cuerpo técnico deberán afinar la eficacia ofensiva y mantener la solidez en defensa antes del próximo compromiso en casa. La próxima jornada será una prueba temprana de la capacidad del equipo para convertir el juego y la posesión en resultados positivos.












